Yoga
|
LOS CUERPOS ESPIRITUALES Nuestro ser, nuestra totalidad, está compuesto de diez cuerpos espirituales. Son aspectos, manifestaciones diferentes de la psiquis personal y transpersonal. Cada uno de estos cuerpos afecta el funcionamiento energético del ser humano. Cuando estos diez cuerpos están funcionando en armonía es cuando nos encontramos en el estado más elevado de conciencia y de existencia. Los obstáculos que encontramos tanto a a nivel físico, psíquico y espiritual en el proceso de evolución de nuestra vida, van a estar siempre ligados al buen funcionamiento y equilibrio entre estos diez cuerpos espirituales.  |
EL ALMA: Es el primer cuerpo espiritual. Yogui Bhajan dice que el alma es del tamaño de la luneta del dedo pulgar; pero está desintegrada y dentro de lo que es el cuerpo sutil. El alma no está en un sitio concreto, sino que está vibrando en todo nuestro ser. El alma representa nuestra esencia, es la energía Divina en el hombre, es la divinidad del ser humano. El alma nos da la experiencia de nuestra unión con lo infinito, lo Divino. Cuando estamos fuera de contacto con nuestra alma, cuando no hay armonía, generalmente nos encontramos deprimidos, confusos, etc. El conflicto está entre quien soy interiormente y quien creo ser exteriormente. Por ello en numerología, el número del alma recibe el nombre de “Cabeza versus Corazón” y nos muestra lo que realmente somos con respecto a lo que pensamos ser. Este es el conflicto básico de la persona. La herramienta más poderosa para desarrollar y conectar con el alma es la meditación y el canto. LA MENTE NEGATIVA. Es el segundo cuerpo espiritual. Esta mente es la que nos da la capacidad de discriminación, la que nos muestra los obstáculos, la que nos hace ver como filtramos un pensamiento a través de nuestra mente. Es muy importante ver los obstáculos, ello nos permite saber con que nos vamos a enfrentar en cualquier situación, planteamiento o pensamiento que pase por nuestra mente. Pero cuando la mente negativa está en desequilibrio, creará dentro de la persona temor. En ese momento nos sentimos incapaces de poder vencer los obstáculos, la emoción del temor nos domina y nos impide avanzar y tener éxito en la vida, siempre late el temor al fracaso. LA MENTE POSITIVA. Es el tercer cuerpo espiritual. La mente positiva es la que nos da la visión de las posibilidades, del optimismo….Cuando existe un desequilibrio en esta mente, nos encontramos con la imposibilidad de discriminar, de poder determinar conscientemente como vamos a llevar a cabo cualquier acción. La mente negativa nos muestra los obstáculos, la positiva las posibilidades. Pero si la mente positiva está desequilibrada, aunque nos lancemos a la acción, lo más probable es el fracaso, ya que esta acción será impulsiva, sin discriminación, sin medir las consecuencias de la misma; es decir, se llevará a cabo ciegamente. LA MENTE NEUTRAL: Es el cuarto cuerpo espiritual. Esta mente es la que filtra y toma en consideración los aspectos de la mente negativa y de la mente positiva. La mente neutral es la intuición. Es la que nos permite poder tomar lo negativo y lo positivo y saber, conscientemente, cual y como es la acción que tenemos que llevar a cabo. Cuando la mente neutral no está equilibrada, nos hace perder la capacidad de compasión o tolerancia hacia los demás, ya que la mente neutral nos lleva a actuar con la intuición y fuera del ego, desde el corazón. Por lo tanto, si se produce un desequilibrio, no tendremos la capacidad de actuar y manifestarnos pura, compasiva y tolerantemente, sino que habrá una fuerza negativa, un temor, una emoción que cegará nuestras acciones impidiendo que estas sean totalmente conscientes. EL CUERPO FISICO. Es el quinto cuerpo espiritual. El cuerpo físico debe mantenerse sano para poder mantener de forma armónica la conexión entre el ser mental, el ser espiritual y el ser físico. Si hay enfermedad, bloqueos, o cualquier estado negativo afectará el estado de consciencia y esto representará un obstáculo para seguir el proceso espiritual. Por ello se recomienda llevar una vida sana, una dieta equilibrada, hacer ejercicio, yoga etc y mantenerlo en buena forma. EL ARCO DE LUZ. Es el sexto cuerpo espiritual. A partir de este, los demás son los de protección del ser humano en distintos niveles. El arco de luz, es la protección psíquica. Es un arco de energía que va de un lóbulo de la oreja al otro. Cuanto más fuerte es nuestro poder mental, más radiante estará este arco de luz, protegiendo nuestra mente, nuestro estado psíquico, también nos da la capacidad de proyección psíquica. El poder de la plegaria, el poder de una persona cuando medita interiormente y proyecta su energía divina hacia otra persona pidiendo por ella, estará determinado por la fuerza que tenga su arco de luz. Si este cuerpo está débil, la mente va a estar desequilibrada y será vulnerable a todas las emociones, vibraciones y a todo aquello que los demás descarguen contra el. El desarrollo del arco de luz está unido a la estimulación de las glándulas pituitaria y pineal a través de la práctica de la meditación y concentración en el sexto chacra. EL AURA. Es el séptimo cuerpo espiritual. Así como el arco de luz es la proyección psíquica, el aura es la proyección física combinada con la psíquica, la proyección de la energía interna. Alrededor del cuerpo físico, existe lo que se llama la energía circulatoria, que es un campo electromagnético que tiene aproximadamente unos 10 centímetros de grosor, este campo que emana del cuerpo pránico, rodea nuestro cuerpo, circulando constantemente en la dirección de las manecillas del reloj. Esta energía hace que el aura se expanda. Yogui Bhajan dice que el aura ha de tener un mínimo de 10cms, de hecho, un aura normal debe tener de 3 a 9 m de diámetro, que es cuando físicamente, psíquicamente y espiritualmente se está equilibrado y por lo tanto, en perfecta armonía. El aura tiene la misma función de protección que el arco de luz, solo que el arco de luz protege nuestro proceso mental y el aura protege todo nuestro ser. Es como un caparazón que impide que toda la energía negativa que diariamente percibimos en los distintos ambientes con distintas personas penetre, es decir, el aura actúa como un filtro y permite controlar y canalizar toda esa energía conscientemente. Cuanto más débil esté el aura, más fácilmente esa energía negativa nos afectará, descentrándonos, poniéndonos emotivos, etc. Por el contrario, si el aura está fuerte, no importa que recibamos negatividad, pues podremos mantenernos calmados, claros, tranquilos, conscientes y bregar con esta energía negativa con una consciencia elevada. La energía no se puede destruir, pero si se puede transmutar y transformar. |
|
Leer más...
|
|
|
|
|